Curiosamente, dar Reiki a los demás es también bueno para el reikista.

Los practicantes de reiki absorbemos esta energía del Universo para poder dársela a los demás. Si nosotros no la absorbemos primero, no podemos ofrecerla. Y gracias a eso, los primeros beneficiados somos nosotros mismos.

Comprender este aspecto es esencial cuando empiezas a trabajar con la energía y es una de las primeras cosas que explicamos los maestros en los cursos de Primer Nivel de Reiki

Del mismo modo, la sanación no se produce sólo para el paciente. También el canal se sana mientras está canalizando.

Los dos son iguales

Esto significa que reikista y paciente no están situados en jerarquía (uno arriba y otro abajo) porque ninguno es más importante que el otro. Los dos se encuentran en el mismo nivel como seres humanos, elaborando juntos su propia sanación al mismo tiempo.

En este video te explicamos cómo se produce este proceso de sanación entre paciente y reikista, para que puedas entenderlo mejor.

Cómo dar Reiki a los demás

  1. Abre sesión de Reiki
  2. Peina el aura de tu paciente
  3. Realiza la imposición de manos
  4. Vuelve a peinar el aura de tu paciente
  5. Cierra sesión de Reiki

Durante la sesión de Reiki el canal absorbe energía y la canaliza para el paciente. Es decir, para que la energía pueda llegar a la otra persona, primero tiene que recorrer el cuerpo del reikista. Por eso ocurre que el primero que se está sanando es el reikista.

Ambos, paciente y reikista están compartiendo sanación. Aquí no podemos decir yo te curo a ti. Simplemente, los dos están viviendo un momento de sanación que comparten durante en intimidad durante esa sesión de Reiki.

Esther Ponce, maestra de Reiki de la Escuela Reikiterapias y de la Asociación de Reiki de Madrid, España.

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