Montar una consulta de Reiki es más sencillo de lo que parece y puede convertirse en una interesante fuente de ingresos para ti. Si eres reikista de Primer Nivel de Reiki y durante el curso te han enseñado las posiciones para darlo, tienes los fundamentos básicos para comenzar. Por el momento, no necesitas conocimientos más avanzados.
Te recomendamos que, antes de abrir consulta, hayas practicado previamente con la gente de tu entorno en tiempo suficiente para sentirte seguro. Entre tres y seis meses de prácticas personales está bien. En cuanto a la formación necesaria para trabajar como terapeuta de Reiki, aunque todavía no conozcas los símbolos de Reiki, si sabes canalizar y tienes claro cómo se hacen las imposiciones de manos, puedes ponerte en marcha.
Cuando te apetezca aprender más recursos, en el curso de Segundo Nivel de Reiki, además de los símbolos, aprenderás a trabajar la sanación emocional de tus pacientes y a enviar Reiki a distancia. Esto último te abre la posibilidad de completar los ingresos ofreciendo a los clientes también tratamientos de forma no presencial.
En Tercer Nivel de Reiki descubres cómo nuestros Seres de Luz nos guían y cuál es el apoyo que brindan en las sesiones. Este es un aspecto muy interesante a conocer si eres terapeuta profesional. En Reiki 3 también aprendes la Cirugía Reiki, que es una técnica muy útil cuando se trabaja en consulta. Si quisieras completar tus sesiones con la impartición de cursos, tendrías que formarte en Maestría de Reiki.
Cómo empezar: primeros pasos
Antes de montar una consulta de Reiki profesional conviene que empieces practicando en casa con las personas de tu entorno. Así cogerás experiencia y seguridad de forma gradual. Si no practicas con tu familia y amigos, no estarás habilitado para responder a las necesidades de los pacientes que vengan a recibir tus sesiones de Reiki
Empieza de forma altruista, sin cobrar nada, y cuando te sientas seguro, empieza a pedir alguna pequeña remuneración simbólica o un regalo a cambio de tu servicio: un bizcocho, una planta, la reparación de tu ordenador… Si alguno de tus pacientes empieza a visitarte de forma frecuente, es muy probable que él mismo se ofrezca a equilibrar tu trabajo ofreciéndote algo a cambio.
Cómo decorar una consulta de Reiki en casa
Lo ideal es instalar la consulta en alguna habitación específica, si dispones de ella, para dedicarla de forma exclusiva a los tratamientos.
Pero si no tienes un espacio disponible para las sesiones, no importa. Puedes tener éxito igualmente trabajando en el salón de tu casa. Lo esencial es el amor y el deseo de ayudar que pongas en los tratamientos.
En general conviene:
- Que la habitación tenga el mayor aislamiento posible del ruido exterior y doméstico para garantizar la privacidad y tranquilidad del paciente.
- Que la iluminación sea suave, cálida, con luces indirectas. Las lámparas de sal son muy efectivas.
- Que la temperatura sea agradable. Ten mantas a mano, ya que la temperatura corporal del paciente puede disminuir durante la sesión.
- El espacio debe estar limpio, impecable. Una decoración minimalista puede jugar a favor de la sanación porque limita las distracciones y transmite paz.
- Usar aromaterapia es útil. Por ejemplo, colocando un difusor con aceites esenciales relajantes (lavanda, sándalo, incienso).
- Preparar una lista de música suave específica para el Reiki.
- Incorporar elementos naturales. Plantas (que purifican el aire), piedras, o cristales añaden armonía y un toque de energía natural.
- Colgar los diplomas, certificados y, si estás federado, tu Código Deontológico, en un lugar visible de la habitación aumenta tu credibilidad.
Cómo montar la consulta profesional
Si después de este periodo de entrenamiento, decides montar una consulta profesional, tendrás que pensar si quieres seguir trabajando en tu casa o prefieres alquilar un despacho de terapias.
En este último caso, búscalo cerca de tu domicilio, para no tener que desplazarte. Si no encuentras dónde, quizá puedas acercarte a centros sanitarios o de terapias, residencias de ancianos o herbolarios ya establecidos para ofrecer allí tus sesiones de Reiki.
La ventaja de trabajar en estos sitios es que los clientes habituales se pueden interesar también por tus tratamientos Reiki si ven tu publicidad en algún panel donde puedas anunciarte.
Al principio quizá tengas poco trabajo. No te preocupes por esto. Es perfectamente normal. Ten paciencia y pronto verás resultados. Cuando empieces a tener pacientes de forma periódica debes darte de alta como autónomo.
Actividad profesional como terapeuta de Reiki
Además de darte de alta como autónomo te recomendamos:
- Anunciarte como terapeuta en la Asociación de Reiki de Madrid REMA. En su web existe un listado de terapeutas abierto a cualquier reikista que desee promocionar sus servicios en internet sin costo alguno.
- Contratar un Seguro de Responsabilidad Civil que cubra tu actividad como terapeuta de Reiki. Es una práctica recomendada en cualquier actividad profesional.
- Cumplir con la Protección de Datos (RGPD). Si manejas datos personales de tus clientes (nombres, teléfonos, historial de sesiones), debes cumplir con la Ley de Protección de Datos.
- Construirte un blog o una web propia. No tiene por qué ser complicada, puede ser sencilla y te dará una imagen más profesional y presencia en internet. Hazla poco a poco, sin prisa. Al principio tu mayor fuente de pacientes será el boca a boca.
Confía en tu energía, confía en tu camino
Convertirse en terapeuta de Reiki es un camino de crecimiento personal y profesional que requiere paciencia, práctica y una formación sólida. Cada nivel te abre nuevas puertas de comprensión, energía y conexión espiritual, ayudándote no solo a sanar a otros, sino también a seguir evolucionando en tu propio proceso interior.
Avanzar paso a paso, con amor, respeto y compromiso, te permitirá ofrecer sesiones cada vez más efectivas y conscientes. Con el tiempo, verás cómo tus pacientes confían más en ti y cómo tu consulta se convierte en un espacio de luz y bienestar.
Recuerda que tu mejor carta de presentación será siempre tu propia energía y la dedicación que pongas en cada sesión. Sigue formándote, practica a diario y mantén viva la esencia del Reiki: la transmisión del Amor Incondicional.
